Tal día como hoy hace 10 años, según nos cuenta Juan José Ibarretxe en sus memorias políticas (páginas 151-153), el Lehendakari se reunió con José María Aznar por última vez siendo éste Presidente del gobierno español. Una reunión en la que el Lehendakari le pedía a Aznar alimentar menos la confrontación y trasladar un mensaje a la sociedad española dirigido a buscar el acuerdo. Aznar a esto le contestó: “en el caso vasco, Lehendakari, tendrá que ser la derecha la que desarrolle los acuerdos políticos con vostros. Nadie tienen ningún tipo de duda de la idea de España que tenemos el PP y yo mimso. Por el contrario, si a un presidente socialista se le ocurriera hablar del problema vasco, o hablar de sobaranía, o de negociaciones en torno al derecho a decidir del Pueblo Vasco, entonces sí que suscitaría una reacción por parte de la opinión pública en España. Una reacción absolutamente contraria; nos los comeríamos.Sine embargo, cualquier presidente de la derecha, sea yo u otro, tiene claramnte ganada ante la opinión pública una posición y un ascendiente en torno a la idea de España y, en su caso, en torno a las concesiones políticas que hubiera que hacer”. Antes de decir esto, Aznar le había comentado previamente al lehendakari: “no te preocupes,, la opinión pública de la sociedad española se puede cambiar en muy corto tiempo”.
Dicho esto, creo que ETA debería acelerar los ritmos del abandono de las armas antes del 20-N su final se produzca con el Gobierno que arrancó el último proceso de paz por muchos fallos y errores que cometiera. Yo creo que sería una buena forma de que el 20-N sea un día negro para la ultraderecha española y no lo vuelva a ser para la IA. Aunque ocurra lo que ocurra en esa fecha, la estrategia de la IA no debiera verse afectada. Quedan cuatro meses para la esperanza, para sentar las bases de un proceso de paz que nadie podría desmontar con su llegada al poder sino rubricar.