Hacía tiempo que no escribía en este blog pero las recientes declaraciones de Jesús Eguiguren y la entrevista en streaming a Luis R. Aizpeolea de esta semana en El País me han animado a retomar el blog.
Me sorprendió hace unos días la declaración de Eguiguren cuando criticó a su compañero de partido José Bono cuando éste expresó su deseo de que el próximo líder del PSOE no tenía que tener complejos para gritar “viva España”, replicándole que lo que tenía que ser capaz es de gritar “viva la Constitución”. Me imagino que incluyendo por lo tanto su artículo 2, ese que menciona “la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles”. Hoy, sin embargo, Patxi López no ha acudido a su celebración. Curioso.
Como curioso es que Eguiguren salte esta semana para destapar presuntas conversaciones entre el Gobierno y ETA para precipitar su declaración de cese definitivo de la violencia y organizar la conferencia de paz de Donosti, a la que por cierto solo debió acudir él personalmente por parte de su partido, mientras el Lehendakari Patxi López brillaba por su ausencia (su única forma de brillar, por cierto).
Como curioso es que Eguiguren manifestara la semana pasada que el PSE tiene que desmarcarse del PP si Rajoy no retoma el incipiente proceso de paz que se avecina en Euskadi. Y todo porque la prioridad, según sus palabras, era la paz.
Sin embargo, viendo los hechos, Eguiguren no ha tenido empacho en romper la necesaria discreción que exige el incipiente proceso de paz, lo que me hace dudar sobre su verdadero objetivo. Y es que ha debido llegar el momento de que el PSE, que acumula desastre tras desastre electoral desde su pacto para acceder a la Lehendakaritza de la mano del PP, marque distancia y empiece a sacar del baúl de los recuerdos su careta vasquista.
Y es que si nos atenemos al “modus operandi” de Eguiguren, todo esto no resulta tan curioso sino que forma parte de un estilo de hacer política. Y es que cuando las elecciones se acercan, y me da la sensación de que en Euskadi llegarán antes de lo previsto, todo desafío, incluyendo la paz, incluso para Eguiguren, pasan a un segundo plano. Todo por el poder y la poltrona y ya sé que esto no es patrimonio de Eguiguren. Pero sí he de reconocer que me duele más que lo practique una persona que sí ha trabajado por la paz en Euskadi, eso sí, cuando no había elecciones de por medio.
Me explico, en el post que escribí el 7 de abril de 2008 recogía las siguientes afirmaciones de Jesús Eguiguren aparecidas en una entrevista en Diario Vasco:
“Las conversaciones de Loiola tuvieron una lógica, llegar a un gran acuerdo político en Euskadi para reformar la autonomía actual. Otra cosa es que si no vamos a acabar con el terrorismo y no vamos a incorporar a la izquierda abertzale, lo que se habló en Loiola, sin negar su validez e importancia, deja de ser políticamente útil en estos momentos.”
“Aquí no hay que cambiar de marco político, sino cambiar de gobierno”
La postura del PSE, capaz de hablar con ETA de cuestiones políticas en Loiola mientras se negaba a tratarlas con el Lehendakari Ibarretxe me pareció indignante. Pero el “deja de ser políticamente útil en estos momentos” y “aquí no hay que cambiar de marco político, sino cambiar de gobierno”, dejaba claro en aquel momento que había que sacar a al PNV del Gobierno. Aparcó el trabajo para acabar con la violencia para centrarse en lo que era realmente útil en aquel momento, hacerse con Ajuria Enea.
Parece que Eguiguren se ha dado cuenta que el acuerdo con el PP deja de ser políticamente útil en estos momentos y ahora ya no toca cambiar ni de marco político, ni de gobierno, sino de pareja. Y da igual si se pone en riesgo la discreción necesaria en el proceso de paz dado que, sin negar su validez e importancia, deja de ser políticamente útil en estos momentos dado que urge demostrar a la sociedad vasca que el PSE ( yo diría Eguiguren), sí ha trabajado por la paz.
Pero el problema del señor Eguiguren no es el PP. A mi modo de ver, su problema, al igual que el de todos los vascos, es tener a un Lehendakari incapaz de liderar nada y de una ineptitud sin precedentes en ese cargo. Una ineptitud que seguramente, resultará difícil de superar en el futuro por cualquier otro aspirante a tenor de cómo ha dejado el listón. No serán los libros o las declaraciones irresponsables las que acaben con la hemorragia de votos en el PSE. Lo mejor que podrían hacer es convocar lo antes posible elecciones al Parlamente vasco y buscar un nuevo candidato, no me puedo creer que no tengan nada mejor en el PSE, seguro que sí.
